El primer ministro se las prometía muy felices tras su victoria en los comicios de abril, en los que el Likud obtuvo 35 escaños y superó a la coalición opositora Azul y Blanco, del ex jefe del Ejército, Beny Gantz. Con esta cifra, el dirigente conservador aspiraba a repetir la fórmula de alianzas con los partidos religiosos y ultranacionalistas para seguir al frente del país, pero no contaba con la intransigencia de su ex ministro de Defensa. El líder de Israel Nuestro Hogar puso sobre la mesa una sola condición: aprobar la ley para que los ultraortodoxos tengan también que cumplir obligatoriamente su servicio militar.
La disputa entre Lieberman, y las formaciones ultraortodoxas Judaísmo Unido de la Torá y Shas, fue uno de los motivos que acabó con la coalición anterior y sigue sin resolverse. El dirigente moldavo defiende una postura antagónica a la de los religiosos para quienes el alistamiento es tabú porque podría suponer una forma de inmersión en el secularismo.
No a Netanyahu
Ante los intentos de Netanyahu de echar la pelota a su tejado, Lieberman declaró que «todo el mundo que tenga un cerebro entiende que tenemos una postura por principios, no por venganza ni nada parecido. Nunca había visto a nadie que hubiera ganado unas elecciones intentar tan convincentemente no llegar a acuerdos con ningún partido. Lo fácil es culparme a mí. Si el Likud quiere culpar a alguien, que se mire en el espejo».
Para salir de la crisis, Gantz mostró su disposición a formar un gobierno de unión con el Likud, un ejecutivo que tendría una mayoría de 70 escaños… pero el partido del ex jefe del Ejército exige que Netanyahu quede fuera de ese gobierno. El presidente del país, Reuven Rivlin, adelantó que hasta la media noche «la tarea de formar Gobierno está en manos del primer ministro. El presidente le permitirá usar todo el tiempo disponible según la ley, esperando que no haya que llegar a la desafortunada posición de repetir elecciones». En caso de tener que ir de nuevo a las urnas, los israelíes volverán a votar el 17 de septiembre.
