Cientos de niños venezolanos que esperan un trasplante de médula podrían morir

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La situación que viven muchos enfermos en Venezuela es dramática. En algunos casos, los que necesitan un trasplante de médula ósea pueden estar condenados a muerte porque las sanciones económicas que impuso Estados Unidos a Venezuela están teniendo algunos efectos dramáticos como ha sido el fallecimiento de cuatro niños. «La situación es desesperada», comenta a ABC Enrica Giavatto, directora de la Asociación para el trasplante de medula ósea (ATMO). «Estamos en contacto diario con la doctora del Hospital de los Niños J.M. de los Ríos que atiende a los 26 niños que necesitan un trasplante de médula ósea. La situación que viven, y así se nos transmite, es desesperada porque no se ve una solución. Han muerto ya cuatro niños. Lamentablemente, poco a poco van a fallecer otros», nos dice la directora de ATMO.

Pero el problema no está únicamente en Hospital de los Niños J.M de los Ríos, sino en otros muchos hospitales donde hay cientos de niños y adultos que necesitan también con cierta urgencia un trasplante, porque si se demora esa asistencia su estado de salud se deteriora y hace luego más difícil y complicada su recuperación. «Nosotros hemos colaborado con más de 50 hospitales en Venezuela donde había enfermos con necesidad de trasplante de médula ósea. Así que se puede imaginar cuántos niños, jóvenes y adultos hay con urgencia de ser atendidos para evitar que poco a poco terminen falleciendo», advierte la directora de ATMO.

Doce hospitales
Esos niños podrían haber sido atendidos en algunos de los 12 centros hospitalarios italianos con los que colabora ATMO, pero momentáneamente se ha interrumpido la relación porque ya no llegan los recursos económicos y la Asociación para el trasplante de medula ósea esta sumergida en un mar de deudas. Concretamente, debe casi 8,5 millones de euros a los 12 hospitales en los que han sido atendidos enfermos venezolanos.

Desde el inicio del año 2018, ATMO no recibe dinero de Venezuela. El Estado venezolano apoyaba financieramente a ATMO mediante Petróleos de Venezuela (PDVSA). Pero las cuentas que esta empresa estatal, la principal del país, tiene en Novo Banco, el instituto bancario portugués que hacía las transferencias de dinero a ATMO, ya no operan como antes: han dejado de enviar las cantidades acordadas para no incurrir en las sanciones internacionales impuestas por Donald Trump.

Ayuda humanitaria
Actualmente, en media docena de hospitales italianos hay 19 pacientes venezolanos, la mitad de ellos niños y adolescentes, para ser atendidos por trasplante de médula ósea. El Ministerio de Sanidad italiano ha dado órdenes para que no les falte la asistencia sanitaria. Cada paciente está acompañado por un familiar. Pero ATMO no tiene ya recursos propios para ayudar a los familiares.

La situación económica de la Asociación y de sus once trabajadores es también dramática, según nos cuenta su directora: «Todos fuimos despedidos y desde febrero dejamos de recibir el salario. Tampoco llegamos a percibir la última mensualidad porque, voluntariamente, la entregamos para ayudar a los familiares de los 19 pacientes venezolanos. Gracias a los convenios que tenemos con otras fundaciones, esos familiares tienen donde dormir, y para otros gastos, incluyendo su comida, contamos con ayudas, donaciones y algunos eventos que organizados para recoger fondos, como esta misma noche en la que tendremos un musical», explica Enrica Giavatto.

Hay amargura en las palabras de la directora de ATMO por la dramática situación que vive su asociación, pero la asume con coraje y con la esperanza de que pueda encontrar una solución para salvar a cientos de venezolanos que necesitan con urgencia un trasplante de médula ósea.

Más de 60 operaciones anuales en Italia, por 200.000 euros el paciente
Gracias a la Asociación de trasplante de médula ósea (ATMO), que desde el 2006 da un sólido apoyo a enfermos con patologías oncohematológicas y a sus familiares, cada año entre 60 y 70 venezolanos llegan a Italia acompañados por un familiar para el trasplante de médula ósea. Algunos años se realizaron 80 trasplantes. El coste para cada paciente es de unos 200.000 euros, de promedio, y su estancia dura entre 10 y 12 meses, dependiendo de su condición de salud cuando llega a Italia. El trasplante es a veces la última posibilidad de supervivencia para cierto tipo de enfermedades como la leucemia. «Es fundamental que vengan a tiempo. Cuando hay retraso y se presenta en una condición más deteriorada, la inversión económica es más alto y también puede durar más la recuperación», afirma la directora de ATMO, Enrica Giavatto.

En Venezuela hay dos hospitales, uno público y otro privado, que realizan este tipo de trasplante de médula ósea cuando un paciente tiene un familiar que puede ser compatible. Pero esto solo ocurre en el 25 % de los casos. En el 75 %, no es compatible. Con este programa que desarrolla la asociación ATMO, en Italia es posible activar la búsqueda de un donante compatible en el registro internacional de donantes en Génova que controla los bancos de sangre y de células del cordón umbilical.