La investigación, que publica hoy la revista ‘Clinical Cancer Research’, abre la puerta a plantear un cambio de estrategia en el abordaje de estos pacientes, personalizando el tratamiento para adecuarlo a su riesgo de recaída y tratar la enfermedad metastásica antes de que aparezca.
El estudio ha demostrado que una biopsia líquida permite pronosticar qué pacientes con cáncer de recto sufrirán una recaída, incluso después de pasar por un primer tratamiento de quimioterapia y radioterapia y antes de someterse a cirugía.
La investigación ha analizado muestras de 72 pacientes de una veintena de hospitales de España.
Según los médicos del Hospital del Mar, hasta uno de cada tres pacientes con un cáncer de recto localmente avanzado sufre una recaída y metástasis, a pesar de haberse sometido a tratamiento de quimioterapia, radioterapia y cirugía.
El objetivo del estudio ha sido determinar la utilidad de la técnica de la biopsia líquida, que permite detectar ADN de las células tumorales en la sangre, sin necesidad de tomar muestras de tejido, para localizar a estos pacientes.
«Se trata de un estudio de prueba de concepto, que por primera vez demuestra que la biopsia líquida en cáncer de recto localmente avanzado sirve como factor pronóstico para decidir el tratamiento. Esto nos da la base para poner en marcha un ensayo clínico prospectivo para analizar cómo aplicar lo que hemos descubierto», ha apuntado la jefa de Sección de Oncología Digestiva del Hospital del Mar, Clara Montagut.
Los investigadores han utilizado una nueva técnica de biopsia líquida para hacer el estudio, que amplía la capacidad para detectar genes de las células tumorales a las muestras de sangre y es la primera vez que se ha utilizado en cáncer de recto.
Ello ha permitido determinar que aquellos pacientes que se han sometido al tratamiento habitual de quimioterapia y radioterapia, que todavía no han pasado por quirófano y presentan ADN del tumor en la sangre tienen mal pronóstico.
Su riesgo de sufrir una recaída, con metástasis, sobre todo en el hígado, es muy elevado y su esperanza de vida, mucho menor, según los investigadores, que ven en la biopsia líquida un alto valor predictivo y de respuesta en este grupo de pacientes.
La médica adjunta del Servicio de Oncología del Hospital del Mar, Joana Vidal, ha subrayado que una vez demostrado que la biopsia líquida predice el pronóstico del cáncer de recto «ahora tenemos que intentar diseñar ensayos clínicos para aplicar y mejorar el tratamiento individual en cada paciente».
Las conclusiones del trabajo apuntan a la posible utilización de la biopsia líquida para orientar y personalizar el tratamiento de los pacientes antes de la cirugía.
«Plantear un cambio en la estrategia a seguir en el tratamiento, porque son enfermos en los que la atención no debe fijarse únicamente en el tumor que tienen en el recto sino en el hecho de que, en un futuro próximo, harán metástasis. Por lo tanto tenemos que poder tratar esta enfermedad metastásica antes de que aparezca», según Vidal.
El cáncer de recto es, junto con el de colon, uno de los tipos de tumores más diagnosticado, tanto en hombres como en mujeres, y su incidencia en personas de menos de 50 años aumenta un 2 % cada año, por lo que están entre los que provocan una mortalidad más alta, aunque la supervivencia a los cinco años se sitúa en el alrededor del 60 %.
Entre las causas, existe la predisposición genética, el tabaquismo y otros malos hábitos de vida. EFE