El episodio se remonta a 1993, cuando el ex vicepresidente era senador por Delaware. Reade era asistente en la oficina del senador en el Capitolio y alega que, en un encuentro en solitario con Biden, este le puso contra la pared, le metió la mano por debajo de la falda y le penetró en sus partes íntimas con los dedos. Reade, en su relato, se lo quitó de encima a lo que Biden reaccionó con un «¡Venga, hombre! Escuché que yo te gusto».
Incendio político
La campaña presidencial de Biden negó con rotundidad la acusación. «No ocurrió de ninguna manera», aseguró un comunicado, que insistió en la posición de Biden de que las mujeres tienen el derecho a que se les escuche y se investigue sus acusaciones. «Lo que está claro sobre esta alegación: es falsa».
El asunto ha provocado un incendio en el clima político de alta polarización de EE.UU. Los medios más cercanos a Donald Trump, que tratará de mantener su cargo ante Biden en las presidenciales de noviembre, se han lanzado a dar pábulo a las acusaciones. Los medios menos cercanos, les han acusado de doble rasero frente a las acusaciones de hace dos años contra el actual juez del Tribunal Supremo, Brett Kavanaugh, que enfrentó acusaciones de violación en su juventud.
En los últimos años, y en plena ascendencia del movimiento «MeToo», Biden ha tenido que disculparse por su inclinación a besuquear o toquetear a mujeres, una práctica aceptada en el pasado. Ocho mujeres le acusaron en 2019 de propasarse con su cercanía física, aunque ninguna alegó que fuera agresión sexual. Entre ellas estaba Reade, que cambió su relato a finales de marzo en una entrevista en un podcast.
La acusación no está clara: según una investigación de «The New York Times», una amiga corroboró su versión, otra amiga solo que le tocó de forma inapropiada y ningún compañero de trabajo lo recuerda. El hermano de Reade cambió de versión en otra investigación de «The Washington Post», para también pasar de toqueteo a agresión sexual. Reade asegura que presentó una queja formal en el Senado, pero no hay registro de ella. La acusadora ha cambiado varias veces de versión sobre por qué dejo la oficina del senador y se ha significado como seguidora de Sanders.
