Desde hace unas semanas Donald Trump pierde ante los tribunales en sus intentos de impugnar sin pruebas los resultados electorales. Como era previsible, el Supremo se ha negado a aceptar las demandas interpuestas por los republicanos de Tejas y Pensilvania, que buscaban invalidar los votos electorales de los Estados decisivos. Ante este envite mayúsculo los nueve integrantes del tribunal más poderoso del mundo han actuado de forma unánime, al margen de sus serias diferencias ideológicas. Prefieren preservar el prestigio de su institución y ser imparciales en la interpretación de la ley, antes de dejarse influir por un presidente que ha demostrado repetidas veces no creer en los valores constitucionales de su país.
El legado del presidente saliente, además de la… Ver Más
