El expresidente, su abogado, Thierry Herzog, y Gilbert Azibert, antiguo magistrado, corren el riesgo de ser condenados a diez años de cárcel y un millón de euros de multa por unos delitos descubiertos a través de escuchas telefónicas, policiales, destinadas a investigar otros escándalos de Sarkozy.
Azibert es el acusado cuyo estado de salud ha llevado a la suspensión de la vista.
El expresidente Jacques Chirac ya fue condenado el 2011 a dos años de cárcel, con remisión de pena, por un rosario propio de escándalos y corrupción. El expresidente Sarkozy está perseguido judicialmente por una decena de escándalos de muy diversa naturaleza.
Intentando esclarecer otros escándalos, la policía judicial «pinchó» los teléfonos de Sarkozy, su abogado y un magistrado presuntamente corrupto, descubriendo que el expresidente y su abogado prometieron a Gilbert Azibert, en 2014, un ascenso profesional si les comunicaba informaciones sensibles sobre otros escándalos en curso de instrucción.
Otros diez escándalos siguen su proceloso rumbo judicial. El lunes «solo» debía comenzar a juzgarse el escándalo de las escuchas telefónicas. El antiguo beneficiario de los presuntos favores de Sarkozy había pedido un aplazamiento sine die del proceso, presentando ante el Tribunal de París varios justificantes médicos de su mal estado de salud.
El proceso comenzó poco antes de las dos de la tarde del lunes. Sarkozy y su abogado llegaron al Palacio de Justicia con mucho «acompañamiento» de fotógrafos. El expresidente no respondió a ninguna pregunta periodística. Tras las «presentaciones» formales de los acusados, el presidente del Tribunal leyó la demanda de aplazamiento presentada por el antiguo magistrado, a quien sus médicos de cabecera habrían aconsejado «no moverse» de su domicilio, por razones de salud.
La presidencia del Tribunal comenzó por decidir un aplazamiento provisional del proceso, hasta el próximo jueves, con el fin de realizar análisis médicos del acusado, por cuenta de la justicia. El proceso de Sarkozy deberá comenzar o aplazarse, cuando se conozca el resultado oficial de los análisis reclamados por el Tribunal.
Tras este proceso, su sentencia y previsibles recursos, Nicolas Sarkozy deberá afrontar nuevos procesos, la próxima primavera.
