En los comicios parlamentarios del 6-D los colegios electorales venezolanos se mostraron vacíos sin colas de electores, pero el régimen de Maduro los infló con una participación de 30% mientras que el monitoreo de la oposición del gobierno interino, presidida por Juan Guaidó, a boca de urna alegó que fue solo de 18% de un padrón electoral de más de 20 millones de votantes.
Así los resultados finales arrojaron unas cifras sorprendentes. El registro del CNE (REP) en su último boletín hasta el 98% de lo escrutado ofrece que votaron 6,2 millones de electores sin colas. Pero el final de la farsa es que el régimen se adjudicó más del 90% de los diputados con 253 diputados de los 277 escaños, unos 110 aumentados también hace seis meses, lo que indica que todo estaba preparado y cantado de antemano.
Pero esta empresa argentina «no va a continuar ejerciendo en Venezuela» promete el diputado opositor Guillermo Palacios. En su conversación con ABC afirma que Exclé «tiene una implicación muy seria y grave. Evidencia que ha colaborado y es cómplice del delito electoral de amañamiento y fraude electoral de la dictadura de Maduro». Guillermo Palacios es miembro de la Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional legítima de la oposición. En sus diferentes procedimientos parlamentarios ha citado a comparecer a Exclé pero ésta se ha negado. «Su actuación ha sido clandestina y en las sombras en Venezuela apoyando el régimen», aseguró.
En Venezuela Exclé controla el sistema biométrico de captahuellas del sistema bancario y financiero venezolano, el carnet de la patria y el sistema electoral del CNE. En la región la empresa argentina también opera en Argentina, Panamá, Chile y Uruguay además de Venezuela pero en todas partes «opera dentro de la oscuridad y la opacidad. Nunca responde a los llamados telefónicos ni a los requerimientos institucionales», explica Palacios.
El informe detallado sobre la empresa Exclé va a ser presentado por la comisión parlamentaria en los próximos días, y «habrá muchas sorpresas», promete el diputado a ABC. «Pero lo más seguro es que no volverá a operar en Venezuela cuando regrese la democracia y se haga limpieza de las empresas afines a la dictadura», concluyó.
