Una de ellas es el primer ministro, Boris Johnson, que ayer fue trasladado a planta tras permanecer tres días ingresado en la unidad de cuidados intensivos del Hospital St. Thomas de Londres, después de haber sigo ingresado el domingo por la tarde por un empeoramiento de los síntomas. Hancock afirmó que su condición «continúa mejorando» y tuvo unas palabras de agradecimiento para el equipo médico que lo está tratando. Un portavoz de Downing Street, residencia oficial del premier, confirmó por la mañana que Johnson «está haciendo caminatas cortas» en el hospital. «(Johnson) ha hablado con sus médicos y agradece a todo el equipo clínico por la increíble atención que ha recibido», dijo el portavoz, y añadió que «sus pensamientos están con los afectados por esta terrible enfermedad».
Stanley Johnson, padre del primer minsitro, dijo por su parte sentirse «aliviado» por la mejoría de su hijo y declaró que ahora que ha salido de cuidados intensivos «debe descansar». Además, considera que su enfermedad «ha hecho que todo el país se de cuenta de que esto es grave».
El líder laborista Sir Keir Starmer, que desde que fue elegido el fin de semana pasado como líder de la oposición ha mostrado su apoyo al Gobierno, ha pedido hoy claridad sobre cuánto tiempo estará «fuera de acción» el primer ministro, pero nadie en el Ejecutivo se ha aventurado a dar una fecha para su reincorporación. Mientras tanto, es el primer secretario de Estado y ministro de Exteriores, Dominic Raab, quien está la mando del Gobierno y de la gestión de la emergencia.
