El ataque de Guerguerat
El conflicto entre Marruecos y el Polisario se desencadenó el pasado 21 de octubre, cuando unos activistas saharauis bloquearon el paso de una vía comercial en el paso fronterizo de Guerguerat, que une Mauritania con los territorios de la zona del Sáhara Occidental. Los saharauis dicen que Marruecos violó el acuerdo firmado con la ONU, y el Rabat dice lo contrario. Unos días después, Rabat respondió con el envío de unidades militares que rompieron el bloqueo, de forma que se produjo un intercambio de disparos entre ambas facciones.
Unas horas después de este primer ataque, los saharauis bombardearon cuatro bases y dos puestos de control de Marruecos, cerca del muro que separa ambas zonas en el desierto, cuya longitud es el más largo del mundo con 2.500 kilómetros de longitud. El Frente Polisario aseguró que hubo víctimas, algo que no pudo confirmar ni desmentir Marruecos.
Manifestaciones en El Aaiún
Después del ataque en Guerguerat, decenas de saharauis salieron a las calles a reclamar armas para la guerra, y así apoyar al Polisario. Asimismo se produjeron manifestaciones en las ciudades ocupadas por Marruecos en el Sáhara Occidental, sobre todo en El Aaiún –ciudad controlada por los marroquíes y que los saharauis consideran como su capital–, que fueron reprimidas por las Fuerzas de Seguridad y la Gendarmería marroquí.
Brahim Gali, el presidente de la RADS y líder del Frente Polisario firmó el decreto del estado de guerra y pidió a las Fuerzas Armadas saharauis que «pongan en marcha todas las medidas relacionadas con la implementación de los requisitos de este decreto dentro de sus competencias y autoridad». A pesar de todo, el ejército saharaui apenas tiene fuerza, ya que solo cuenta con entre 3.000 y 5.000 hombres, con escasa preparación y mal armados. Por su parte, Marruecos luchará con un batallón de 235.000 soldados, con un armamento sotisficado.
ABC ya publicó los motivos por los que el Polisario decidió utilizar el incidente de Guerguerat, y no serían otros que forzar un cambio de statu quo en la zona, bien porque la situación en los campamentos de Argelia es desesperada para la población y se teme un levantamiento, o bien porque creen que un cambio de Gobierno en EE.UU. puede ofrecerle más apoyos.
¿Quién controla el Sáhara Occidental?
El Sáhara Occidental fue una antigua colonia española que se dejó en manos del Comité Especial de Descolonización de la ONU, con el fin de terminar con el colonialismo. Por todo ello, el Gobierno español hizo los Acuerdos de Madrid de 1975, para transferir su dominio a Marruecos y Mauritania. Sin embargo, el resultado es que es un territorio en disputa entre Marruecos y al Frente Polisario, movimiento de la autoproclamada República Árabe Democrática Saharau. Además, la ONU sigue reconociendo a España como la potencia administradora.
En los últimos meses, Marruecos ha logrado recibir el apoyo de algunos países del África negra y la posibilidad de abrir consulados en El Aaiún. Por su parte, la RASD, que autoproclamó el territorio en 1976, tiene el apoyo de algunos países africanos y latinoamericanos, pero no de la Unión Europea.
La mayor parte del Sáhara Occidental es desierto porque apenas vive gente. En cuanto al grueso de la población se sitúa en la ciudad de Tinduf, cedida por Argelia para que cerca de 250.000 personas vivan en campamentos para refugiados. De hecho, es este país el que más apoyo logístico brinda, ya que aspiran a tener una salida al Océano Atlántico.
A pesar de que la mayoría de los saharauis estén en Argelia, el Frente Polisario, presidido por Brahim Gali –considerado como el presidente de la RADS–, considera como su capital El Aaiún, una ciudad que se encuentra en el territorio del Sáhara y que controla y gestiona Marruecos.
¿Qué ha ocurrido en España?
En España, el movimiento solidario de apoyo a la población saharaui se ha manifestado frente al Ministerio de Asuntos Exteriores para denunciar los «45 años de violación de los Derechos Humanos en el territorio». Pero lo más destacado por el momento ha sido el intento de colocar una bandera saharaui en el Consulado de Marruecos en Valencia, algo que condenó el Gobierno español «categoricamente».
La delegación de Gobierno en Valencia autorizó la manifestación de la Federación de Asociaciones de Solidaridad con el Pueblo Saharaui, donde un grupo de personas accedieron al mástil para cambiar la bandera, algo que el personal del Consulado retiró de inmediato. El Gobierno lanzó un comunicado rechazando estas acciones, ya que suponen «un claro incumplimiento de la legalidad vigente».
Por otro lado, el vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, escribió en Twitter un mensaje para pedir un referéndum en el Sáhara Occidental, según la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU de 1995, que dice lo siguiente: «»….Reitera su empeño en que celebre, sin más demora, un referéndum libre, limpio e imparcial para la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental…”». <blockquote class=»twitter-tweet»><p lang=»es» dir=»ltr»>“…Reitera su empeño en que celebre, sin más demora, un referéndum libre, limpio e imparcial para la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental…”<br><br>Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (13 de enero de 1995)</p>— Pablo Iglesias (@PabloIglesias) <a href=»https://twitter.com/PabloIglesias/status/1328058819004538890?ref_src=twsrc%5Etfw»>November 15, 2020</a></blockquote> <script async src=»https://platform.twitter.com/widgets.js» charset=»utf-8″></script>
