La firma ha explicado en un comunicado que ya ha informado de manera oficial a la GSMA, organismo organizador del evento, que no acudirán sus empleados en esta edición. «Dados los riesgos para la salud pública en torno al coronavirus, nuestra principal preocupación es garantizar la seguridad de nuestros compañeros, socios y clientes», apuntan.
El MWC de Barcelona es una de las conferencias tecnológicas más importantes del mundo. Cada año se dan cita miles de empresas del sector de la tecnología para dar a conocer sus principales novedades. En esta edición se espera que se presenten nuevos dispositivos compatibles con las redes de quinta generación, el 5G, que en esta temporada se debe acelerar su despliegue a nivel mundial. «Lamentamos no asistir, pero creemos que esta es la decisión correcta», añaden las mismas fuentes.
Con Nvidia ya son tres las grandes compañías internacionales del sector que se han dado de baja en esta edición. LG Electronics fue la primera gran compañía en soltar lastre. El gigante surcoreano ha decidido cancelar su exposición en la feria a fin de eliminar «por completo» el riesgo de exponer a sus empleados al coronavirus en viajes internacionales, según informaron esta semana fuentes de la empresa en un comunicado en el que aseguraba estar «siguiendo y monitorizando de cerca la situación actual» relacionada con el brote de coronavirus que fue declarado recientemente como emergencia mundial por la Organización Mundial de la Salud (OMS), ya que «el virus sigue propagándose fuera de China».
También Ericsson, que pese a tener un enfoque más industrial siempre suele presentar importantes innovaciones, ha hecho lo propio este viernes. El veterano fabricante sueco anunció en un comunicado que como cuenta con uno de los expositores más grandes, tiene miles de visitantes en su stand cada día por lo que, pese a que el riesgo es bajo, «no puede garantizar la salud y la seguridad de sus empleados y visitantes».
Para paliar los posibles contagios, la organización ha preparado una serie de medidas para garantizar la seguridad de sus asistentes como una política de no apretón de manos, la limpieza de los espacios de mayor tránsito, la instalación de dispensadores para la desinfección, así como la garantía de retirar las almohadillas de los micrófonos utilizados.