El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, quiso ofrecer ayer una nota de optimismo sobre la epidemia y aseguró que las medidas de confinamiento están siendo «efectivas», lo que se nota en las proyecciones de diarias sobre hospitalizaciones. El domingo, apuntaban a que se duplicarían cada dos días. El lunes, cada 3,4 días. Y el martes, cada 4,7 días. «Es casi demasiado bueno como para ser verdad», dijo Cuomo, que también dijo que el pico de contagios se sitúa ahora en 21 días, frente a los 15 días de los que hablaba en la víspera.
«Despliegue en cadena»
Cuomo advirtió de que son solo proyecciones y recordó la situación crítica a la que se aboca el sistema hospitalario del estado: se necesitarán 140.000 camas de hospital y solo hay 53.000 disponibles, y 40.000 camas de UCI y el estado solo tiene 3.000.
Cuomo está trabajando con el Gobierno federal para solucionarlo y agradeció a Donald Trump su colaboración. Pero advirtió de que podría no ser suficiente y pidió que el resto de estados ayuden a Nueva York ahora. Planteó establecer un sistema «despliegue en cadena» de equipamiento crítico, en especial, de los ventiladores que se necesitan para el tratamiento de los casos más graves. Nueva York es quien se enfrenta ahora a la peor crisis, pero después esos recursos se moverán donde más se necesiten. «Estamos pidiendo a todo el país que nos ayude, nosotros devolveremos el favor», dijo Cuomo.
El gobernador compareció mientras en Washington se perfilaban los detalles del estímulo económico contra la epidemia. Cuomo lo calificó de «desastroso» para Nueva York, porque solo le adjudica 3.800 millones de dólares, mientras las arcas estatales anticipan unas pérdidas de entre 9.000 y 15.000 millones.
