El Gobierno alemán, en efecto, se está preparando para el caso de que finalmente Reino Unido abandone la Unión Europea sin haber alcanzado un acuerdo con las instituciones comunitarias. Varios proyectos de ley necesarios para el caso de que se produzca este escenario han sido tratados precisamente en el Consejo de Ministros celebrado esta mañana, según el secretario de Estado para asuntos europeos, Michael Roth. «No debemos cerrar los ojos ante la situación en la que estamos, en la que nada se puede descartar», justificaba. Aunque Berlín no informa sobre el contenido de esos proyectos legislativos, sugiere que volver a regular el derecho de residencia de los ciudadanos británicos en territorio comunitario sería uno de los asuntos prioritarios. «No se esperan grandes decisiones», deslizaban fuentes cercanas al Gobierno alemán tras la reunión de los ministros de hoy.
Fuentes de la CDU afirman que la canciller alemana se ha referido a la negociación del Brexit en reuniones internas como a «la cuadratura del círculo». Quienes trabajan con ella afirman que sigue convencida de que «queremos un Brexit ordenado, pero no a cualquier precio» y de que «no podemos dejar que destruyan nuestro mercado común». En su declaración de gobierno ha reconocido que la frontera entre Irlanda e Irlanda del Norte ha sido uno de los asuntos centrales en la última fase de negociaciones y que «en ese punto no hay acuerdo». «No se trata solamente de la integridad de nuestro mercado común, sino del acuerdo que hace 20 años terminó con la violencia en la isla irlandesa», ha dicho la canciller. «Todo el que ha llevado a cabo negociaciones internacionales sabe que no se puede dar nada por sentado hasta el final, pero sí puedo decir que en este proceso ha primado y lo hará hasta el último momento la unidad de los 27», ha felicitado Merkel.
