Costa Rica suele ser el primer destino que eligen los nicaragüenses. En Costa Rica hay actualmente unas 77.000 personas, es decir un 66% de todos los refugiados y solicitantes de asilo originarios de Nicaragua. Por otro lado, México ha acogido a unos 3.6000 nicaragüenses, mientras que en Panamá hay 8.000 y otras 9.000 están en Europa. ACNUR, un organismo de Naciones Unidas, trabaja para intentar que se agilice el procedimiento de asilo a aquellos que han sido perseguidos por el régimen de Ortega, quien gobierna ininterrumpidamente el país desde 2007.
Se estima que unas 800 personas han sido detenidas en Nicaragua por participar en las protestas contrarias al gobierno, según la Comisión Permanente de Derechos Humanos, una ONG local. Naciones Unidas, sin embargo, Naciones Unidas rebaja esta cifra a 400 personas. Unas 100 personas recibieron casa por cárcel como parte de las negociaciones celebradas en 2019 entre el gobierno y la oposición para tratar de encontrar una solución a la crisis política. Las conversaciones fracasaron después de que el gobierno sandinista abandonó la mesa de negociación.
Las manifestaciones de 2018 crecieron exponencialmente después de que el Gobierno de Nicaragua comenzó a reprimir violentamente una serie de pacíficas protestas celebradas en contra de una reforma de la Seguridad Social. Desde entonces, la policía del país centroamericano ha puesto en marcha duras medidas para acallar todo tipo de estallido social que sea contrario al presidente Daniel Ortega.
