«Estamos en una guerra sanitaria». Así ha justificado el presidente de Francia, Emmanuel Macron, una serie de medidas para tratar de frenar la expansión del coronavirus, entre ellas el cierre de fronteras a partir de mañana al mediodía, así como la limitación de la libre circulación de personas y la orden de permanecer en los domicilios para evitar el contagio.
Macron ha anunciado, así mismo, que «todas las reformas en curso serán suspendidas», comenzando por la de «las jubilaciones», que generó una amplia polémica en Francia.
Además, ha anunciado el aplazamiento de la segunda vuelta de las elecciones municipales francesas, tras la primera ronda celebrada este domingo y que registró una abstención récord.
