«Las escuelas seguirán abiertas, el trabajo podrá continuar y se podrán visitar las residencias», ha explicado el presidente, que también ha insistido en la importancia de proteger la economía, con el objetivo de que el sistema sanitario pueda resistir al coronavirus.
Preparados para lo peor
«Todos estamos sorprendidos por el avance del virus en Europa», ha afirmado el presidente, que ha señalado que la segunda ola de la pandemia va a ser más mortífera y dura que la primera. «Asumo plenamente todas las responsabilidades», ha añadido el mandatario, que ha señalado su objetivo de proteger a los ancianos, los jóvenes, los trabajadores sanitarios, las clases más pobres de la población y la economía francesa.
«Para nosotros, nada es más importante que la vida humana», ha afirmado Macron.
