«El éxito del PiS y su segura reelección se deben sobre todo a que desde que está en el gobierno está redistribuyendo una gran parte del presupuesto estatal entre los contribuyentes, por así decirlo, en forma de bienestar social», explica el politólogo Klaus Bachmann, de la Universidad de Ciencias Sociales y Humanidades de Varsovia, «y particularmente su éxito entre los jóvenes tiene que ver con que la campaña ha estado muy centrada en valores, que a los jóvenes les importan más que los datos económicos». Se refiere a que los conservadores polacos han plantado resistencia frontal al movimiento LGTB y a que la izquierda ha hecho campaña a favor de eliminar la asignatura de Religión de los colegios. «También ha logrado que se identifiquen con sus siglas una mayoría de polacos que durante mucho tiempo se sintieron ciudadanos de segunda clase y a los que este partido ha prestado mucha atención», dice. En campaña, el PiS ha prometido casi doblar el salario mínimo de 520 a 925 euros.
Críticas de la Nobel Tokarczuk
Bachmann señala, además, que varios partidos muy pequeños se están disputando los mismos grupos de votantes y que, sin no logran finalmente entrar en el Parlamento, sus votos en forma de mandatos se distribuirán favoreciendo desproporcionadamente al partido más grande, el PiS.
Un elemento de última hora en el panorama electoral han sido las duras críticas dedicadas al PiS por parte de la recién laureada con el Premio Nobel de Literatura, la polaca Olga Tokarczuk. «Me gustaría decirles a mis amigos, a toda la gente en Polonia, que este domingo votemos de manera correcta por la democracia», dijo el viernes desde Düsseldorf, donde ofreció su primera rueda de prensa tras recibir el galardón.
