El anuncio del Gobierno sobre la movilización de los militares de la operación antiterrorista Sentinelle en el maco de las manifestaciones de los chalecos amarillos ya provocó polémica. Desde entonces, el Ejecutivo ha intentado explicar que los soldados no están llamados a matener el orden y que no estarán en ningún caso en contacto con los manifestantes. Pero las frases del gobernador militar de París, el general Bruno Leray, han causado nuevas críticas.
«Las consignas son extremadamente precisas. Tienen diferentes medios de acción para hacer frente a cualquier amenaza. Puede implicar hasta abrir fuego», ha declarado Leray este miércoles en France Info, subrayando que los militares intervienen «muy regularmente en cualquier tipo de incidente, de naturaleza terrorista o no».
