Entre gritos de alegría, abrazos y lágrimas, los menores, con la mirada perdida, no podían creerse que estaban de nuevo en una casa de la que fueron arrancados por la extrema violencia del Daesh en el verano de 2014. Los yihadistas asesinaron y s
ecuestraron a más de 9.000 miembros de esta comunidad, en lo que Naciones Unidas describió como una «campaña de genocidio». Líderes de la comunidad denuncian que cerca de 3.000 personas siguen en paradero desconocido y durante la ofensiva sobre Baghuz vigilan de cerca cada evacuación con la esperanza de encontrar a los suyos.
Cuando las fuerzas kurdas encuentran a un superviviente de esta comunidad lo transfiere a la ONG local ‘Casa de los Yazidíes’ y desde este organismo, en coordinación con las autoridades de la Región Autónoma Kurda de Irak, tratan de contactar con sus familiares y organizan la vuelta a casa. Hasta el momento han acogido a 300. Mahmud Racho, responsable de ‘Casa de los Yazidíes’ consultados por la agencia AFP, lamentó que «no hay una familia en Sinyar a la que no le hayan matado o violado a alguien».
Apóstata para el EI
La pesadilla para la comunidad yazidí que vivía en Sinyar, al norte de Irak, comenzó en la madrugada del 2 al 3 de agosto de 2014. Los yazidíes son una minoría kurdófona adepta a una religión esotérica milenaria a la que el EI considera apóstata y nada más proclamar el califato sus combatientes les atacaron por sorpresa. Los peshmerga kurdos, encargados de la seguridad en la zona, abandonaron sus posiciones. La brutalidad del Daesh obligó a Estados Unidos a intervenir de manera directa con los primeros bombardeos contra el califato y a realizar operaciones de rescate de civiles que se escondían en las montañas vecinas.
La activista yazidí Nadia Murad, secuestrada y convertida en esclava sexual del EI, recibió el Nobel de la Paz 2018 junto al ginecólogo congolés Denis Mukwege. Este reconocomiento llamó la atención a la comunidad internacional sobre el sufrimiento de su pueblo. Murad insiste en que su lucha no cesará hasta lograr la creación de un tribunal especializado que juzgue a los responsables de los crímenes cometidos por los seguidores del califa.
