«Hay una fatiga general y además, este plan no supone una sorpresa porque en los últimos meses ya se habían filtrado algunas partes a la prensa, por eso no creo que estemos a las puertas de una oleada de violencia o una Intifada», reflexiona Mahmoud Muna, responsable de la Educational Bookshop, librería de referencia de Jerusalén Este. En las estanterías de su establecimiento se condensa la historia del conflicto y piensa que «aunque el texto no cumple ni con el mínimo de las aspiraciones palestinas, la Autoridad Nacional debería considerar la opción de discutirlo punto a punto en los próximos cuatro años porque ahora mismo EE.UU. es la única potencia con influencia».
La mesura de la diplomacia internacional contrastó con la declaración de los representantes de la Iglesia Católica en Tierra Santa, que se unieron para advertir que el plan «no traerá una solución, sino que creará más tensiones y probablemente más violencia y derramamiento de sangre y denunciar que no ofrece «dignidad ni derechos a los palestinos». La minoría cristiana sufre como el resto de palestinos los efectos de la ocupación.
Trump pretende zanjar de un plumazo dos de los grandes puntos del conflicto, que estaban pendientes de un acuerdo entre las dos partes. Jerusalén se convierte en capital única e indivisible del Estado judío y elimina «el derecho al retorno o absorción de refugiados palestinos por el Estado de Israel», tal y como reconoce la ONU.
Anexión antes de las elecciones
La indignación e impotencia a un lado del muro, se convirtió en alegría al otro, pero el proceso de anexión, que Netanyahu quería comenzar este mismo fin de semana, parece que deberá esperar unos días más debido a que «es necesario preparar varios documentos», reveló Yariv Levin, ministro de Turismo. Lo que parece claro es que el tema se pondrá en marcha antes de las elecciones del 2 de marzo, las terceras en el último año y en las que Netanyahu intentará sacar el máximo rédito político del «acuerdo del siglo». Este «logro histórico», según sus palabras en la Casa Blanca, tendrá la complicada misión de eclipsar su procesamiento por casos de corrupción, que ya está en marcha de manera oficial tras su decisión de retirar la petición de inmunidad a la cámara.
