El pacto de Doha ha servido para que comience la retirada de las fuerzas de Estados Unidos, pero no ha traído la paz. Los talibanes, en un gesto sin precedentes, pusieron sobre la mesa su propio recuento de la actividad militar en las últimas semanas y compartieron con Tolo un documento detallado de tres páginas. Según sus datos, han sufrido 33 ataques de aviones no tripulados estadounidenses y otros nueve con cohetes y morteros, en los que habrían perdido a 35 combatientes. El recuento de los insurgentes acusa a las fuerzas extranjeras de haber matado además a 65 civiles en este tiempo.
El general de Estados Unidos, Scott Miller, respondió a los datos de los talibanes asegurando que “todas las partes, pero especialmente los talibanes, debemos reducir la violencia para permitir que arranque el proceso político”.
Decenas de infectados en la presidencia
El coronavirus ha costado la vida a 32 personas en territorio afgano. La cifra de contagios superó los mil durante el fin de semana y las alertas se encendieron en el palacio presidencial tras detectar más de 40 casos entre los empleados próximos a Ghani. No hay información alguna sobre si el presidente, de 70 años, ha dado positivo tras la prueba. Según revelaron fuentes del ministerio de Salud a la agencia Reuters, el motivo del contagio fue «un documento contaminado» que llegó desde una oficina gubernamental.
El país, donde se han realizado hasta ahora 7.000 test, trata de hacer frente a la pandemia y las autoridades recomiendan el confinamiento. Desde el ministerio de Educación decidieron extender el cierre de todos los centros de educación superior hasta el 9 de mayo.