La OCU alerta sobre los riesgos de consumo del complemento alimenticio «Flexa Plus»

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La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) confirmó los problemas detectados por la Organización de Consumidores y Usuarios relativos a la falta de información y las dudosas alegaciones para el tratamiento del dolor articular de los complementos nutricionales Flexa Plus Óptima y Flexa Plus New. 

Según denuncia la AESAN, estos dos complementos de venta on line son productos de origen y composición desconocidos con alegaciones no autorizadas; de hecho, un complemento alimenticio no puede atribuirse propiedades de prevenir, trata o curar una enfermedad. Pero es que además se detectó que su comercialización no había sido notificada a las autoridades y que no se identifica al responsable de la empresa comercializadora.

Flexaplan, es más, un complemento alimenticio no puede en ningún caso atribuirse efectos saludables, como lo es el tratamiento del dolor articular. La OCU recomienda a quienes lo conserven dejar de tomarlo, ya que no se puede asegurar la seguridad de sus ingredientes. Es más, la presencia de sustancias activas no autorizadas ingeridas en cantidad suficiente puede producir reacciones adversas de distinta gravedad.

Además, la publicidad de Flexa Plus tanto Óptima como News también incumple las normas:

  • Menciona varios ingredientes, como diente de león, violeta tricolor y raíz de maca, pero ninguno tiene autorizada la alegación de efectos saludables sobre las articulaciones.
  • Atribuye al producto propiedades de prevenir, tratar o curar una enfermedad humana, lo que es contrario a la legislación sobre prácticas informativas leales.

Todo esto convierte a Flexa Plus en un producto inseguro e ilegal, que no se debe consumir

Son alimentos, no medicamentos

La única utilidad de los complementos o suplementos alimenticios es completar una dieta normal. A estos complementos no se les pueden atribuir propiedades de prevención, tratamiento o curación de enfermedades, ni aludir a esas propiedades en su presentación, etiquetado o publicidad.

Si los suplementos incluyen principios activos en cantidades suficientes como para influir en la salud de los usuarios, deben ser considerados medicamentos y deben pasar los controles preceptivos en su autorización y comercialización.