La aerolínea hasta el momento solo ha confirmado que el avión siniestrado registró problemas técnicos que fueron solucionados antes de volver a despegar el día del accidente.
El piloto del avión accidentado, que sumaba cerca de 6.000 horas de vuelo, pidió regresar al aeropuerto de Yakarta poco antes de precipitarse contra el mar a gran velocidad.
Los expertos del KNKT emitirán un informe preliminar con los datos de la caja negra un mes desde la fecha en la que fue encontrada, el pasado jueves.
Auditoría de la aerolínea
El Gobierno indonesio ha iniciado una «auditoría especial» de la aerolínea nacional de bajo coste Lion Air, después del accidente del que no hay supervivientes. El directorio general de Transporte Aéreo ya ha comenzado la revisión de los procedimientos operacionales y las cualificaciones de la tripulación de la aerolínea como parte de esta auditoría, dijo hoy el ministro de Transporte, Budi Karya Sumadi.
«No son más que acciones preventivas que servirán como una valiosa lección para mejorar», indicó Budi durante una reunión en Yakarta de representantes institucionales con familiares de las víctimas del siniestro del Boeing 737 Max 8.
La auditoría se suma a la inspección de los once aviones de este modelo, que se estrelló a los pocos minutos de despegar de la capital indonesia y que operan en el archipiélago las aerolíneas Lion Air (10 aparatos) y Garuda Indonesia (1 avión).
Además, los equipos de búsqueda todavía rastrean el suelo marino en busca del dispositivo que graba la conversaciones en la cabina.
Desde que Lion Air fue fundada en 1999 ha tenido media docena de accidentes menores y uno mortal, el sucedido en 2004 en la ciudad de Solo y donde perecieron 25 personas, historial que ha puesto en entredicho su reputación.
