Paralelamente al envío del navío, el gobierno norteamericano ha lanzado un mensaje al círculo más estrecho de colaboradores de Maduro: si se pasan al lado de Guaidó se librarán de las sanciones y de las consecuencias legales que puedan caer sobre ellos tras un cambio de régimen.
A última hora de ayer, el Tesoro norteamericano retiró las sanciones contra el que fue director del servicio de inteligencia, el temido Sebin, general Manuel Ricardo Cristopher Figuera.
El anuncio lo hizo el vicepresidente, Mike Pence, en una visita al departamento de Estado en Washington. «Mientras el presidente Guaidó trabaja por un futuro mejor para Venezuela, esperamos que la medida que hoy hemos tomando hoy aliente a otros a seguir el ejemplo del General Christopher Figuera y los demás miembros de las fuerzas armadas que también han dado un paso adelante y se han puesto del lado correcto», dijo Pence.
Figuera ascendió a la dirección del Sebin en noviembre de 2018, y el Tesoro norteamericano dictó sanciones en su contra en enero. Todos sus bienes en EE.UU. quedaron congelados y se le prohibió el acceso al país y a sus mercados financieros.
El general Figuera desertó del régimen y reconoció a Guaidó como presidente legítimo de Venezuela el martes durante un pronunciamiento frustrado. Que haya comenzado a colaborar con EE.UU. no es un detalle menor, pues antes de dirigir los servicios de inteligencia fue director general del Centro Estratégico de Seguridad y Protección de la Patria, que maneja una abundante cantidad de información. Hace sólo unos meses, la Casa Blanca le acusaba de tortura y represión de la disidencia.
