Este paso delante de los iraníes se produjo en medio de la creciente tensión con Estados Unidos, que considera que su enemigo desarrolla la tecnología espacial con el objetivo de desarrollar sus misiles de largo alcance y armarlos en el futuro con cabezas nucleares, algo que siempre niegan los iraníes. Esta misma semana se vivió un nuevo roce en el Golfo y el departamento de Defensa acusó a once lanchas rápidas de Irán de hostigar a uno de sus barcos en la zona. El presidente estadounidense, Donald Trump, reaccionó a través de Twitter y advirtió a Teherán de que «ordené a la Armada de Estados Unidos disparar y destruir todas y cada una de las embarcaciones iraníes que acosen nuestros barcos en el océano».<blockquote class=»twitter-tweet»><p lang=»en» dir=»ltr»>I have instructed the United States Navy to shoot down and destroy any and all Iranian gunboats if they harass our ships at sea.</p>— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) <a href=»https://twitter.com/realDonaldTrump/status/1252932181447630848?ref_src=twsrc%5Etfw»>April 22, 2020</a></blockquote> <script async src=»https://platform.twitter.com/widgets.js» charset=»utf-8″></script>
La crisis mundial provocada por el coronavirus no ha servido para destensar el pulso entre Washington y Teherán, pese a que Irán es el principal foco de infección en Oriente Medio. Trump ha reforzado las sanciones y aumentado la presión cuando se superan los 100 días del asesinato del general Qassem Suleimani en Bagdad. Un dron estadounidense acabó con el responsable de las operaciones en el exterior de la Guardia Revolucionaria y ambos países estuvieron a las puertas de un choque directo.
