El hipocampo genera nuevas células cerebrales a lo largo de la vida y está implicado en enfermedades neurodegenerativas. María Llorens-Martín y sus colegas del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa
(CBMSO, CSIC-UAM), utilizaron un modelo de ratón de demencia frontotemporal para investigar los efectos de la enfermedad en las células granulares dentadas.
La activación química de las células y la colocación de animales en un entorno estimulante con ruedas y juguetes invirtieron las alteraciones y restauraron parte de la conectividad interrumpida por la demencia
En comparación con los sujetos de control, los investigadores observaron alteraciones sorprendentemente similares en neuronas recién nacidas de su modelo de ratón y del tejido cerebral humano de pacientes con demencia frontotemporal.
En los ratones, la activación química de las células y la colocación de animales en un entorno estimulante con ruedas y juguetes invirtieron las alteraciones y restauraron parte de la conectividad interrumpida por la demencia.
Si se traducen a los seres humanos, estos resultados sugieren nuevas vías potenciales para combatir el deterioro cognitivo en los ancianos.
