25 palestinos, doce de ellos civiles entre ellos dos mujeres embarazadas y dos menores, y cuatro israelíes son las últimas víctimas de la violencia cíclica instalada en la Franja. Hamás y Yihad Islámica, las dos principales facciones palestinas, clamaron victoria y sus portavoces aseguraron que el lanzamiento de casi 900 cohetes y morteros en apenas dos días lograron «desanimar» al enemigo y forzarle a cumplir los puntos del acuerdo de alto el fuego que negociaron hace ya un mes y que los israelíes nunca implementaron. Los palestinos aseguraron que esta vez Naciones Unidas, Egipto y Catar les dieron las garantías necesarias de que Israel cumplirá lo pactado y aliviará el bloqueo que sufren desde hace más de una década.
El primer ministro y titular de Defensa, Benjamín Netanyahu, recibió las críticas del líder de la oposición y exjefe del Estado Mayor, Benjamín Gantz, que calificó lo ocurrido de «capitulación ante las demandas de los terroristas». Ahora Netanyahu deberá decidir entre cumplir el acuerdo o volver a dar largas a Hamás y arriesgarse a un nuevo estallido de violencia… pero eso será después del Festival de Eurovisión, uo uno de los factores de presión jugado por los palestinos para obligar a Israel a aceptar sus demandas.
