«Me remito a la historia de cómo algunos representantes diplomáticos de la República hicieron el traspaso de las cuentas y libros a los representantes de Franco», ha dicho Martín Valenzuela cuando ABC le ha preguntado si el actual Gobierno español tiene algún plan para asistir en la transición política y diplomática al nuevo Gobierno venezolano, reconocido por Pedro Sánchez el lunes. Sobre la situación del hasta ahora embajador venezolano en España, Mario Isea, elegido por Nicolás Maduro, el secretario de Estado ha dicho que su estatus es «diplomático, es decir indeterminado».
Martín Valenzuela participó el miércoles en Washington en el encuentro ministerial de la coalición para luchar contra el Estado Islámico, ante la que intervino el presidente de EE.UU., Donald Trump. Después tuvo un encuentro con periodistas en la embajada española y este jueves mantendrá reuniones bilaterales con homólogos en el departamento de Estado norteamericano.
Muchos opositores a Maduro exiliados en España le han pedido al actual presidente del Gobierno un mayor compromiso en el cambio a la democracia en Venezuela. «España no puede ser el rabo de Europa, tiene que ser la cabeza de Europa cuando se trate de Hispanoamérica», dijo el mes pasado en Madrid Leopoldo López Gil, padre de Leopoldo López.
Martín Valenzuela, sin embargo, ha defendido actuar con cautela y esperar. Según ha dicho en la conversación con periodistas: «Si lo solucionan ellos, no tenemos que ir con la policía a la embajada venezolana. Eso si los venezolanos son capaces de solucionarlo sin más, es decir si llega el nuevo embajador y toma posesión y el otro no impide nada, y puede utilizar las cuentas etcétera. Si no lo hacen tendremos que hacer algo, pero no adelantemos acontecimientos».
Durante la visita del secretario de Estado a Washington, 20 millones de dólares de ayuda norteamericana se dirigían a la frontera de Venezuela. La Casa Blanca ya ha reconocido a los enviados de Guaidó como lo han hecho Canadá, Brasil y Colombia.
