Damarnin hizo estas declaraciones un día después de que un terrorista matara a tres personas
en una iglesia de Niza, al grito de «Alá es grande». La Policia disparó al atacante, que fue trasladado al hospital con heridas graves.
«Estamos en guerra contra un enemigo que está dentro y fuera», dijo Darmanin a la radio RTL. «Necesitamos entender que ha habido y va a haber otros hechos como esos ataques terribles».
Después del atentado de Niza, la Policía detuvo a hombres armados con cuchillos en Aviñón, Lyon y en una localidad del departamento de Yvelines, en los alrededores de París. En el consulado francés de Yeda, en Arabia Saudí, un guardia fue atacado por otro hombre, resultando herido de levedad.
Los atentados del jueves, cometidos el día del cumpleaños de Mahoma, se produjeron en un momento en el que las protestas contra Francia se reproducen en varios países musulmanes, debido a las caricaturas que el presidente, Emmanuel Macron, ha afirmado que el país no va a renunciar a hacer.
En esas protestas antifrancesas, no es extraño observar pancartas con el rostro de Macron bajo la pisada de un zapato, cuando no son quemadas o partidas por la mitad. En varios países musulmanes, también se ha alentado el boicot contra productos de origen francés, como en Catar o Kuwait.
