Hoy, en una fecha no redonda, las autoridades de Moscú han organizado una parada militar en la Plaza Roja en recuerdo de la que allí tuvo lugar el 7 de noviembre de 1941. Las tropas alemanas, que iniciaron la invasión de la URSS, la «Operación Barbarroja», el 22 de junio de 1941, al comienzo de noviembre se encontraban ya a las puertas de Moscú.
Pese a ello, tuvo lugar el desfile conmemorativo del 24 aniversario de la Revolución Bolchevique en presencia de Stalin, que arengó a la tropas. Los mismos 28.500 soldados que desfilaron ante él partieron de inmediato hacia el frente. Se dijo entonces que el acto castrense en la Plaza Roja y las palabras del dictador comunista consiguieron elevar la moral del Ejército Rojo.
Putin ha querido precisamente mantener vivo ese espíritu y ha encargado al alcalde capitalino, Serguéi Sobianin, y al Ministerio de Defensa que reproduzcan el desfile, que ha contado con la participación de más 5.000 militares ataviados con los uniformes de hace 77 años. También han desfilado vehículos y tanques de aquella época.
La teatralización ha incluido imágenes en pantalla gigante, en blanco y negro, de las tropas formadas en la Plaza Roja en 1941 y algunas de las canciones que entonaron los soldados cuando se dirigían a luchar. Aquella sangrienta «Batalla de Moscú» duró 97 días y causó un millón de bajas en ambos bandos, aunque los soviéticos sufrieron el doble de muertos que los alemanes. Consiguieron, eso sí, impedir que el enemigo tomara Moscú. Hoy, a diferencia del 7 de noviembre de 1941, la Plaza Roja, no ha estado cubierta por un manto de nieve.
