Ayer se reunieron en Ottawa, la capital de Canadá, los cancilleres de los 14 países del Grupo de Lima, creado en 2017 para buscar una salida pacífica a la crisis en Venezuela. Lo integran Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú, Guyana, Santa Lucía y México, el único país que no ha reconocido a Guaidó.
«No» a la cita de Montevideo
Las naciones adscritas al Grupo de Lima aceptaron ayer el ingreso de Venezuela -ahora son 15 los países integrantes-, solicitado por el diputado opositor venezolano Julio Borges en nombre de Guaidó, y expresaron su rechazo formal a cualquier iniciativa internacional que pretenda fomentar el diálogo en Venezuela, por considerarlas «maniobras dilatorias». La propuesta de la Unión Europea de reunir en Montevideo una conferencia el 7 de febrero con el fin de fomentar el diálogo en Venezuela, es pues rechazada por el Grupo de Lima.
El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, dio la bienvenida a los delegados presentes ayer en Ottawa con el anuncio de que ha donado 53 millones de dólares canadienses (unos 35 millones de euros) en ayuda humanitaria para auxiliar a los venezolanos.
Trudeau dijo que «Guaidó ha sido especialmente valiente a la hora de seguir el camino que marca la ley hacia la democracia, según establece la Constitución de Venezuela» y describió a Maduro como «un dictador capaz de emplear la fuerza, el miedo y la coerción para perpetuarse en el poder».
Preguntado por la posibilidad de que esa ayuda deba repartirse con ayuda del Ejército, el ministro británico para Europa y América, Alan Duncan, que participó en el encuentro como observador, dijo que «la respuesta a esa pregunta está en manos de Nicolás Maduro». «Si reconociese a Juan Guaidó y la Asamblea Nacional como los poderes constitucionales y legítimos de Venezuela, esa cuestión no se plantearía», añadió, informa Efe.
Guaidó intervino en la conferencia del Grupo de Lima a través de un vídeo en el que dijo: «Nosotros seguimos en situación de dictadura en Venezuela y es el momento de mantener y aumentar la presión. Los mecanismos a utilizar deben ser dirigidos a lograr el cese de la usurpación», dijo Guaidó.
