En concreto, en Dungeness, en Kent, se ha visto a unas 50 personas desembarcando en una playa tras cruzar a bordo en un solo bote, que se cree que salió del norte de Francia o de Bélgica a primera hora de la jornada antes de cruzar el peligroso estrecho de Dover, de 33,5 kilómetros.
La embarcación había sido vigilada por el RNLI mientras se acercaba cada vez más a la costa antes de desembarcar finalmente en la playa hacia las 13.00 horas (hora local). Entre los que han llegado había mujeres y niños, algunos demasiado jóvenes para caminar, y algunas personas han tenido que ser auxiliadas mientras caminaban hacia la playa.
La cifra de este lunes supera el anterior máximo diario de 416 establecido en septiembre de 2020, según los datos recopilados por la agencia de noticias PA. El alto número de cruces ha continuado este verano a pesar de la promesa de la ministra del Interior, Priti Patel, de hacer «inviables» los cruces del canal. También este lunes, se han vuelto a debatir en el Parlamento los planes de reforma radical del sistema de asilo, bautizados por críticos y activistas como proyecto de ley antirrefugio.