Los tres jueces que componen la corte de apelación de mayor rango de Escocia revocaron así un fallo anterior, emitido a principios de septiembre, que dictaminó que el cierre sí se ajustaba a la legalidad.
Los abogados de la acusación argumentaron que la decisión de Johnson de suspender el parlamento durante cinco semanas fue ilegal y viola la constitución, ya que fue diseñada para sofocar el debate parlamentario sobre el Brexit.
El gobierno británico apelará contra la decisión del tribunal escocés, que también contradice una decisión a favor de Johnson por parte de jueces ingleses de alto rango la semana pasada en la Corte Suprema.
La medida del tribunal escocés no afecta por el momento a la actual suspensión del Parlamento porque no se ha cursado una orden para cancelar dicha medida.
El Tribunal Supremo del Reino Unido ya ha programado una audiencia de emergencia para los casos escocés e inglés el próximo 17 de septiembre.
