Esto pone de relieve además que este pacto es ligeramente peor para la economía británica que el acuerdo conseguido el año pasado por la ex primera ministra Theresa May.
La puesta en marcha del acuerdo, según fuentes del instituto, «reduciría el riesgo de un resultado desordenado (del Brexit), pero eliminaría la posibilidad de una relación comercial más estrecha con la UE», ya que «obstaculizaría el comercio de bienes y servicios con el continente, dejando a todas las regiones del Reino Unido en peor situación de lo que estarían si el Reino Unido se quedara en la UE», aseguraron. Según los analistas, el nuevo acuerdo crea más distancia entre la economía británica y la economía de la Unión Europea e impondrá más barreras y regulaciones al comercio.
El Niesr, que fue fundado en 1938 y es el instituto de investigación económica independiente más antiguo del Reino Unido, no tiene vínculos con ningún partido político. Arno Hantzsche, uno de sus economistas, declaró que «si se ratifica el nuevo acuerdo propuesto por el gobierno, no creemos que supondrá un impulso para la economía», tal y como ha defendido el Gobierno.
Pese a que la perspectiva desde el punto de vista económico no es muy halagüena, el panorama tras un Brexit sin acuerdo sería aún peor, ya que haría al país un 5,6% más pobre, según la investigación.
