El anuncio de Abrams se enmarca en la política que está llevando a cabo la Administración de Donald Trump para estrangular los ingresos que obtiene el régimen ilegítimo de Nicolás Maduro a través de la actividad petrolera y forzar así su salida del poder y el regreso de la democracia a Venezuela. En ese sentido, Washington ha impuesto sanciones no solo a directivos de la compañía estatal Pdvsa, sino que también busca que otras empresas reduzcan la cantidad de crudo que adquieren en el país o incluiso que interrumpan estas compras.
«Los funcionarios españoles plantearon el caso de Repsol y la propia Repsol lo ha planteado el caso en Washington, y está siendo sometido a un intenso debate ahora mismo» en la capital estadounidense, donde «está recibiendo mucha atención», señaló el enviado especial para Venezuela.
«La conclusión a la que llegamos -añadió Abrams- es que el Gobierno español está muy preocupado por esto, pero creo que se tomarán decisiones acerca de esto en Washington en los próximos días».
