La ministra de Interior, María Paula Romo, dijo a radio Sonorama que se lo detuvo con fines investigativos. Por la mañana, la ministra había señalado que, desde hace varios años, vive en el país una persona «clave» de WikiLeaks, cercana a Assange y que estaban relacionados con dos hackers rusos, y que tenían evidencias de planes desestabilizadores conectados con intereses geopolíticos del continente.
En su cuenta de Twitter, antes de ser arrestado, Ola Beni, en relación a lo mencionado por la ministra del Interior, que no mencionó su nombre, escribió: «Son noticias muy preocupantes, parecería una caza de brujas contra mí».
Mientras tanto, el expresidente Rafael Correa, en cuyo Gobierno se le otorgó el asilo a Assange, en 2012, se quedó sin su página de Facebook, donde tenía más de 2 millones de seguidores. Facebook dio de baja página. Correa no se ha pronunciado, pero esa plataforma tiene unas políticas de seguridad que no pueden ser inobservadas. En las últimas semanas, Corea había estado publicando información del llamado Ina Investment, empresa supuestamente de la familia del presidente Lenín Moreno.
