Los hechos sucedieron el pasado lunes, cuando el supuesto agresor (27 años), que trabaja en una empresa contratada por el hospital, aprovechó un momento de calma en el trabajo e intentó violar a la paciente, de 25 años.
El hombre la invitó primero a acompañarlo a una sala de consultas, con la excusa de que su médico la estaba esperando para unas sesiones de rehabilitación como parte de su protocolo de tratamiento.
Tras conducirla en una silla de ruedas hasta una habitación vacía, intentó forzarla, pero la joven se defendió con fuerza a pesar de estar recién operada. Después de la intervención de agentes de seguridad privada, el hombre se dio a la fuga, aunque fue detenido horas después.
Según los medios locales, las pruebas reunidas en contra del agresor no le dejan ninguna posibilidad para refutar la acusación, pues la grabación de las cámaras del hospital, los testimonios de los pacientes que compartían la habitación con la víctima y el testimonio de este última coinciden perfectamente
