Los científicos creen que los murciélagos pueden ser el reservorio probable del SARS-CoV-2, pero la identidad de los animales hospedadores intermedios que podrían haber facilitado la transferencia de este virus a los humanos sigue siendo desconocida. Un mercado de productos del mar vinculado a los primeros casos del reciente brote de enfermedad respiratoria se eliminó poco después de que comenzaran a contarse los casos, lo que impidió la búsqueda de la especie animal que es la fuente del coronavirus. Un posible huésped son los pangolines, con los que se trafica habitualmente en Asia y que se usan tanto como alimento como en medicina tradicional. Esta idea fue propuesta por investigadores de la Universidad Agrícola del Sur de China a principios de febrero, pero áun no ha podido ser confirmada.
Tráfico de animales
Yi Guan, de la Universidad de Hong Kong, y sus colegas analizaron muestras tomadas de 18 pangolines de Malasia que se obtuvieron de operaciones contra el contrabando en el sur de China entre agosto de 2017 y enero de 2018. Detectaron coronavirus relacionados con el SARS-CoV-2 en cinco de estos animales. También en tres de doce ejemplares adicionales incautados en una segunda provincia en 2018 y en otro animal de una tercera provincia de la que se recolectó una muestra en 2019. Los virus aislados de estas muestras tienen una similitud de secuencia de aproximadamente del 85 al 92% al SARS-CoV-2, y un virus muestra una gran similitud en la secuencia del dominio de unión al receptor, una región que codifica el ‘pico’ del virus que facilita la entrada en las células huésped.
Los pangolines son los únicos mamíferos distintos de los murciélagos informados hasta la fecha que se han encontrado infectados con un coronavirus relacionado con el SARS-CoV-2. Estos hallazgos resaltan un papel potencialmente importante para los pangolines en la ecología de los coronavirus, pero no los implican directamente en la transmisión de la Covid-19 a los humanos. Los autores advierten de que el manejo de estos animales requiere precaución y reclaman un mayor control de los pangolines para comprender su papel en la aparición de coronavirus con el potencial de infectar a los humanos.
