Aunque la prensa oficialista, controlada por el Partido Comunista, no ha informado sobre estos sucesos, la presencia y represión policial en la localidad de Caimanera confirmó que la situación económica, catalogada ya de crisis, podría estar condicionando otra estampida de cubanos hacia el exterior.
Aunque han bajado los arrestos, siguen produciéndose denuncias de represión y desapariciones en esta zona oriental del país que históricamente ha sido señalada, junto al Mariel (en el extremo occidental), como punto de escape de la isla. «No todos los cubanos tenemos dinero para obtener un pasaporte (unos 100 euros), ni para costearnos un visado», declaró Roberto Valladares, un habanero que ha decidido probar suerte en Caimanera, y que coincidió con la opinión de que los cubanos con menos recursos económicos son los que asumen este riesgo.
Otros informes confirmaron la existencia de otros presuntos puntos de éxodo masivo en Gibara y Banes, en la provincia de Holguín donde la Policía y el Ejército han tomado las costas y los puntos de accesos a estos territorios.
En paralelo a la tensión que ha provocado estas noticias, se ha incrementado la afluencia de ciudadanos de todo el país hacia la embajada de Nicaragua. Desde inicios del pasado mes de febrero el gobierno nicaragüense decidió facilitar el trámite de solicitud de visados a los cubanos, «Este cambio repentino es raro, porque hasta hace menos de seis meses obtener un visado a Nicaragua era muy complicado», señaló María Esther Gómez, una joven habanera que tiene familiares en este país. Los cubanos encuestados en la embajada nicaragüense en La Habana, en su mayoría jóvenes, coincidieron en que era preferible irse a vivir a Nicaragua «que quedarse en un país donde lo único que prevalece es la mentira y la ideología del Gobierno», concluyó Gómez.
