Qaw’mane Wilso
n, que intentaba labrarse un futuro en el mundo de la música con el nombre artístico de Young QC, contrató a un sicario para matar a su madre, Yolanda Holmes. El asesinato se produjo en 2012, cuando la víctima tenía 45 años, y el ejecutor cobró 3.500 dólares por su crimen. Después, Wilson comenzó a llevar una vida dispendiosa, de falsa estrella, con lujos con los que pretendía construirse una imagen de celebridad.
Al parecer, la noticia del arresto de Wilson, que fue detenido en 2013, pilló por sorpresa a su círculo cercano, convencido de que el chico adoraba a su madre, de la que incluso llevaba el nombre tatuado en un hombro, como recuerda el Washington Post.
«Pensaba que sería la última persona capaz de hacer eso a su propia madre», afirmó una amiga íntima de la víctima.
Sin embargo, la cercanía de Wilson con ambientes más marginales y deseo de celebridad le empujaron al matricidio.