¿Qué ha pasado hoy?
Los diputados británicos están de acuerdo en tramitar el acuerdo que Johnson negoció con Bruselas, sin que ello signifique que lo apoyen, porque ese respaldo deberían manifestarlo a través de una votación distinta (que el plan de Johnson preveía este jueves). Hoy, los diputados han expresado su negativa a que el acuerdo se apruebe en tan solo tres días, como pedía el primer ministro, que había asegurado que «vivo o muerto» sacaría a su país de la UE el 31 de octubre.
¿Es una gran derrota?
La derrota de hoy supone un escollo difícil de superar para el «premier», que ha abanderado siempre con afán e insistencia su deseo de salir de la UE el 31 de octubre. Johnson ha afirmado que la primera consecuencia de la votación es que el Gobierno se ve forzado a acelarar los preparativos para una posible salida sin acuerdo, que podría producirse si Bruselas se niega a conceder una prórroga al Reino Unido. El pasado sábado, precisamente, los diputados forzaron a Johnson a que pidiera ese aplazamiento.
¿Qué pasa ahora?
Johnson ha añadido que el Gobierno debe detener la legislación para ratificar su acuerdo de Brexit con la UE mientras Bruselas decide si concede una prórroga al Reino Unido. Previamente, esta misma tarde el primer ministro había advertido de que si la Cámara tumbaba su calendario de tramitación del acuerdo y la UE concedía una nueva prórroga, pediría la convocatoria de elecciones.
¿Qué dice la oposición?
El líder de la oposición, Jeremy Corbyn, ha pedido a Johnson que negocie para sacar adelante un nuevo calendario para el Brexit. El líder laborista teme la convocatoria de elecciones, donde las encuestas conceden la victoria a Johnson.
