Las imágenes fueron tomadas por la cámara de la sonda espacial Chang’e-5, llamada así por la diosa china de la luna, antes de que abandonara la Luna el jueves para regresar a la Tierra.
La bandera china pesa alrededor de un kilo y tiene unas medidas de dos metros de ancho por 9o centímetros de largo. «Ha sido confeccionada para aguantar las bajas temperaturas. Una bandera normal de la Tierra no sobreviviría en la superficie lunar», ha explicado el jefe del proyecto, Li Yunfeng, a «Global Times».
China ha invertido miles de millones en su programa espacial, dirigido por militares. Si el viaje de regreso tiene éxito, China será el tercer país en haber obtenido muestras de la Luna, después de Estados Unidos y la desaparecida Unión Soviética en las décadas de 1960 y 1970.
Estados Unidos plantó la primera bandera en la Luna durante la misión del Apolo 11 en 1969. Cinco banderas estadounidenses más fueron colocadas en la superficie durante misiones posteriores hasta 1972.
