La mayoría de los votantes de estos distritos han depositado su voto vía postal, han acudido a las urnas de forma anticipado o han votado esta mañana, cuando se registraron algunas colas. Las filas habituales de otras elecciones, que se producían por la tarde cuando los votantes salen del trabajo, no se han producido este año. «Solo quiero volver a la normalidad», asegura Holly Reagan, una votante que salía sola de las urnas instaladas en la iglesia de San Lucas, en la calle South 13.<blockquote class=»twitter-tweet»><p lang=»es» dir=»ltr»>Muy poca gente en los colegios electorales del centro de Filadelfia, una de las grandes batallas de la elección. Mucha gente ha votado por correo y no ha querido dejarlo para el último día. Aquí, dos colegios electorales casi desiertos. <a href=»https://t.co/IqspgfGf35″>pic.twitter.com/IqspgfGf35</a></p>— Javier Ansorena (@jansorena) <a href=»https://twitter.com/jansorena/status/1323773074223804416?ref_src=twsrc%5Etfw»>November 3, 2020</a></blockquote> <script async src=»https://platform.twitter.com/widgets.js» charset=»utf-8″></script>
La posibilidad de que haya disturbios ha hecho que buena parte de los negocios del centro estén parapetados con tablones. También se percibe una presencia policial reforzado, a pesar de que un contingente de la Guardia Nacional, desplegado el pasado fin de semana, ha desaparecido de los edificios administrativos del centro. La ciudad registró incidentes la semana pasada después de que un joven negro muriera a manos de la policía en un barrio del Oeste de la ciudad.
