Biden trata de avanzar en las labores de transición de la actual Administración Trump a su Gobierno. Ayer, el presidente electo mantuvo un encuentro con líderes empresariales y sindicales, dentro de las sesiones que mantiene desde la semana pasada en preparación para su investidura, que ocurrirá –si la batalla legal de Trump no lo impide– el próximo 20 de enero.
Pese a la posición obstinada de Trump, empieza a haber movimientos que muestran que, más allá de los mensajes en Twitter del presidente y de su círculo, su propia Administración cuenta con que se produzca el traspaso de poderes.
El ejemplo más claro ocurrió ayer con el asesor de Seguridad Nacional de Trump, Robert O’Brien. «Mira, si se determina que el ticket Biden-Harris –dijo en referencia los candidatos demócratas a la presidencia y vicepresidencia de EE.UU.– van a ser los ganadores, y obviamente es lo que parece ahora, tendremos una transición muy profesional dentro del Consejo de Seguridad Nacional», aseguró el alto cargo. La de Robert O’Brien se suma a otras grietas en el fuerte apoyo de los republicanos a Trump en sus acusaciones de un fraude electoral masivo del que no hay pruebas.
En un encuentro con líderes empresariales y sindicales, Biden aseguró que EE.UU. «está atravesando un momento muy oscuro» en lo económico.
