Weidel ha declarado que en abril de 2018 el partido devolvió parte del dinero al donante, una empresa farmacéutica suiza. También ha rechazado responsabilidad alguna argumentando que la donación era para el partido, no para ella, aunque en el concepto de las transferencias constaba claramente «campaña electoral de Alice Weidel». Al margen de las posibles implicaciones penales, AfD podría tener que pagar una multa que sería el triple de la donación ilegal recibida.
A raíz de la investigación, la dirección de AfD se ha visto obligada a reconocer otra donación de 150.000 euros, en este caso procedente de Bélgica y que igualmente incumpliría la normativa de financiación de los partidos políticos alemanes. Este dinero fue recibido en el mismo distrito electoral que el anterior, Bodensee, el 13 de febrero, y tras una inspección interna devuelto con fecha de 9 de mayo. La transferencia hacía constar como concepto «Identidad Europa» y el partido determinó devolverla tras resultar imposible la identificación del donante. «Por ese motivo, no hubo notificación conforme al párrafo 25 (3) de la Ley de Partidos Políticos y se procedió a devolver la cantidad total al remitente», han explicado fuentes de AfD.
El caso, que salió a la luz el pasado 12 de noviembre, está minando la credibilidad de Weidel dentro del partido y en las últimas horas han surgido varias voces pidiendo su dimisión antes del congreso que AfD celebrará este próximo fin de semana en la ciudad de Magdeburgo, en el que fijará el programa electoral de cara a los comicios europeos de 2019. Los afines a Weidel proponen, en cambio, pagar la multa que establece la ley por el «error administrativo», que sería de unos 400.000 euos, y pasar página, estableciendo en adelante un protocolo más claro y exigente para la aceptación de donaciones.
El partido antieuropeo y antiextranjeros protagoniza además otra polémica estos días, a causa de una controvertida iniciativa que facilita a los alumnos de colegios de primaria y secundaria denunciar a aquellos profesores que hablen mal de la formación política en las aulas. La medida fue tomada por el grupo en Hamburgo a través de un portal online llamado Escuelas neutrales. En esta web, los estudiantes pueden denunciar de forma anónima comportamientos del personal escolar que viole «la neutralidad política» y critique al partido sin que se exija prueba alguna. Aunque la web está activa solamente en Hamburgo, AfD quiere hacerla extensiva a otros estados federados como Baviera, Brandemburgo, Baden-Württemberg y Sajonia.
Varios grupos de profesores, sindicatos y políticos de otros partidos han criticado estas prácticas, denunciando que «están organizando denuncias abiertas, un instrumento claramente propio del totalitarismo». Winfried Kretschmann, primer ministro del estado de Baden-Württemberg ha asegurado además que «están utilizando a menores de edad, están interfiriendo en la vida de las aulas y están pisoteando lo que entendemos por la libertad de cátedra».
El Sindicato de Educación Alemán (GEW) y la Asociación Alemana de Profesores también su oposición. «Es de esperar que un partido que quiera excluir a los disidentes esté creando plataformas para denunciar a las personas que tienen opiniones diferentes», explica Ilka Hoffmann, miembro de la junta de GEW, «los maestros deberían tener miedo porque estamos asistiendo a un desarrollo aterrador». El presidente de la Asociación Alemana de Maestros, Heinz-Peter Meidinger, ha dicho por su parte que se trata de «un intento de explotar a los niños y jóvenes e instigar la denuncia».
Bernd Baumann, de la directiva de AfD, afirma por el contrario que el portal no tiene «nada que ver con la denuncia», sino con la «recopilación de evidencias que demuestran que los maestros se sintieron obligados a discutir su visión política del partido en la escuela, a menudo pintando una imagen muy dura de la AfD como partido radical, inhumano, frío».
