«Pelayu» y el asesino de Carlos Palomino, entre los extraños nombres que el tirador de Nueva Zelanda escribió en sus armas

0
48
El australiano de 28 años Brenton Tarrant, uno de los tiradores que han asesinado a medio centenar de personas en dos mezquitas de Nueva Zelanda, ha afirmado que el ataque estaba inspirado en el autor de la matanza de Utoya, el terrorista noruego de extrema izquierda Anders Breivik, pero en el armamento que utilizó escribió otros nombres de asesinos racistas o referencias a antiguas batallas contra musulmanes.

Entre las inscripciones figura un «Pelayu», que haría referencia a Don Pelayo, el caudillo astur que prendió la Reconquista venciendo a las huestes musulmanas en la batalla de Covadonga, el del emperador Segismundo de Luxemburgo, que dirigió un ejército cruzado contra los turcos, o la del dux de Venecia Sebastiano Venier y el capitán general de la flota pontificia Marco Antonio Colonna, que participaron en la batalla de Lepanto (7 octubre de 1571), en la cual la Liga Santa derrotó a los turcos.

Otro de los nombres que Tarrant escribió en sus armas es el del militar polaco Feliks Kazimierz Potoki, que luchó contra los tártaros y los turcos en muchas batallas, el del serbio Novak Vujosevic, el héroe cristiano de la batalla de Fundina o el de la batalla de Shipka Pass librada en el siglo XIX entre el Imperio Ruso y el Otomano.

Aunque también hay referencias actuales en las inscripciones, como la del español de ideología neonazi Josué Estebánez, que mató de una puñalada al joven antifascista de 16 años Carlos Palomino en un vagón de metro en 2007 y fue condenado a 26 años de prisión.

Entre los nombres aparece también el de Luca Traini, un ultra de la Liga Norte que en 2018 disparó contra inmigrantes de raza negra en Italia desde su coche en marcha, hiriendo a seis personas. O el de Alexandre Bissonnette, autor del ataque contra una mezquita en la ciudad de Quebec en enero de 2017 que causó seis muertos.

«Por Rotherdam», otro de los escritos, haría referencia a los abusos sexuales de clanes mafiosos de origen paquistaní a casi dos mil niñas y también a algunos niños en esta ciudad británica durante 16 años, entre 1997 y 2013.