Hallan en la cola de un dinosaurio un tumor que hoy afecta a los niños

0
13
Científicos de la Universidad de Tel Aviv (TAU), en Israel, han hallado restos de un tumor de hace 60 millones de años en la cola de un joven dinosaurio que está relacionado con una enfermedad humana actual. Hila May, investigadora del Departamento de Anatomía y Antropología de la Facultad de Medicina Sackler de TAU y el Centro Dan David para la Evolución Humana y la Investigación de Biohistoria, y su equipo identificaron este tumor benigno como parte de la patología de HCL (Langerhans histiocitosis celular), una dolencia rara que todavía afecta a las personas, especialmente a los niños menores de 10 años.

«Los profesores Rothschild y Tanke hallaron algo inusual en las vértebras de la cola de un joven hadrosáurido, común en el mundo hace 66-80 millones de años», afirma May en referencia a Bruce Rothschild, de la Universidad de Indiana y Darren Tanke, del Museo Real de Paleontología, quienes junto con Frank Rühli, de la Universidad de Zurich, también contribuyeron en la investigación que se publica en la revista «Scientific Reports». Este grupo era conocido también como «dinosaurios pico de pato», por la apariencia de su boca con los picos de las aves. Sin embargo, eso no fue lo que alarmó a los investigadores. «Había grandes cavidades en dos de los segmentos de las vértebras, que fueron desenterrados en el Dinosaur Provincial Park en el sur de Alberta, Canadá».

Unas extrañas cavidades
Fue la extraña forma de estas cavidades lo que atrajo la atención de los investigadores. «Eran extremadamente similares a las producidas por los tumores asociados con la enfermedad rara HLC que todavía existe hoy en los humanos (…) La mayoría de los tumores relacionados con HCL, que pueden ser muy dolorosos, aparecen repentinamente en los huesos de niños de 2 a 10 años. Afortunadamente, estos tumores desaparecen sin intervención en muchos casos».

Las vértebras de la cola del dinosaurio fueron enviadas para una exploración avanzada de micro-CT al Instituto de Antropología de la Familia Shmunis, en el Centro Dan David para la Evolución Humana e Investigación de Biohistoria de la TAU. «Escaneamos las vértebras de dinosaurios y creamos una reconstrucción computarizada en 3D del tumor y los vasos sanguíneos que lo alimentaron. Los análisis micro y macro confirmaron que, de hecho, era HCL. Esta es la primera vez que se identifica esta enfermedad en un dinosaurio», señala May.

Según la investigadora, los sorprendentes hallazgos indican que la enfermedad no es exclusiva de nuestra raza y que habría sobrevivido durante más de 60 millones de años. «Estamos tratando de entender por qué ciertas enfermedades sobreviven a la evolución con el objetivo de descifrar qué las causa para desarrollar formas nuevas y efectivas de tratarlas», afirma por su parte Israel Hershkovitz, del Departamento de Anatomía y Antropología de TAU.