3 John Corcoran creció en Nuevo México, Estados Unidos, en los a..." /> "Fui profesor durante 17 años, pero no sabía leer" |


Curiosidades

Published on abril 16th, 2018 | by asael

0

“Fui profesor durante 17 años, pero no sabía leer”

loading...

John Corcoran creció en Nuevo México, Estados Unidos, en los años 40 y 50. Tenía cinco hermanos, terminó la secundaria, asistió a la universidad y se convirtió en profesor de secundaria en los 60, un trabajo que mantuvo durante 17 años.

Sin embargo, durante todo ese tiempo y más, escondió un secreto extraordinario.

Pasaron décadas antes de que se sintiera capaz de revelarlo pero, cuando lo hizo, se sintió liberado. Esta es su historia:

Línea

Cuando era chico mis padres me decían que yo era un ganador y, durante los primeros seis años de mi vida creí lo que me decían.

Tardé un tiempo antes de poder hablar, pero fui a la escuela con muchas esperanzas de aprender a leer como mis hermanas. Al comienzo, las cosas iban bien porque no nos exigían mayor cosa que pararnos bien en fila, sentarnos, mantenernos callados e ir al baño cuando tocaba.

Luego llegó el segundo grado cuando se suponía que debíamos aprender a leer. Para mí era como abrir un diario en chino que, al mirarlo, no podía entender lo que eran esas líneas. A los seis, siete, ocho años no sabía cómo articular el problema.

Recuerdo rezando en la noche: “Por favor, Señor, déjame aprender a leer mañana cuando despierte” y algunas veces encendía la luz, tomaba un libro y lo miraba para ver si el milagro había sucedido. Pero nunca llegó.

En la escuela terminé sentado en la “fila de los tontos” con un grupo de niños que tenían problemas de lectura. No supe cómo llegué a parar allí. No sabía cómo salir de eso y definitivamente no sabía qué preguntas hacer.

Mi maestra no la llamaba la “fila de los tontos”, no era cuestión de crueldad ni nada de eso, pero los niños la llamaban la fila de los tontos y, cuando estás en la fila de los tontos empiezas a sentirte tonto.

En las conferencias de maestros le dijeron a mis padres: “Es un niño inteligente, ya aprenderá”, y me pasaron al tercer grado.

“Es un niño inteligente, ya aprenderá”, y me pasaron al cuarto grado.

“Es un niño inteligente, ya aprenderá”, y me pasaron al quinto grado.

Pero no estaba aprendiendo.

Para cuando alcancé quinto grado, básicamente me di por vencido en cuanto a la lectura. Me despertaba cada mañana, me vestía, iba a la escuela como si fuera a la guerra”

Para cuando alcancé quinto grado, básicamente me di por vencido en cuanto a la lectura. Me despertaba cada mañana, me vestía, iba a la escuela como si fuera a la guerra. Detestaba el aula. Era un ambiente hostil y tenía que encontrar cómo sobrevivir.

Ya en el séptimo grado me la pasaba sentado en la oficina del rector la mayoría del día. Me metía en peleas. Era rebelde. Era un payaso. Era alborotado. Me expulsaron de la escuela.

Pero ese comportamiento no reflejaba lo que sentía dentro de mí, no era lo que quería ser. Yo quería ser otra persona, tenía deseos de tener éxito, quería ser un buen estudiante pero simplemente no lo podía hacer.

En el octavo grado me cansé de ser una vergüenza para mí y mi familia. Decidí que me iba a comportar —si sabes cómo comportarte en la escuela puedes manejar el sistema—. Así que sería el consentido de los maestros y haría todo lo que fuera necesario para navegar el sistema.

Tags: ,


About the Author



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to Top ↑